Fibromialgia

La Psicología puede ser un gran apoyo para las personas que sufren los dolores crónicos que produce la Fibromialgia.

En primer lugar, la persona que padece Fibromialgia tiene que aprender a aceptar la enfermedad, organizando su vida y reconociéndose capaz de seguir adelante, cuidándose y manejando el dolor, sus actitudes y emociones.

Desde la intervención psicológica, la terapia ayuda a las personas que sufren ésta enfermedad, enseñándoles a identificar los pensamientos, emociones y actitudes, que aumentan el malestar psicológico, influyendo en la percepción subjetiva del dolor.

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fibromialgia 2
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Por otro lado, en la terapia, se identifican las ganancias secundarias del dolor, es decir, aquellos beneficios que de forma inconsciente se obtienen del dolor crónico, por ejemplo, la atención, apoyo, protección y acogimiento de los seres queridos, el aumento del sentimiento de víctima y la actitud pasiva ante la vida.

Además, la terapia enseña técnicas para el control y disminución del dolor. Las técnicas para el control, manejo y disminución del dolor, están basadas en la relajación y disminución de la ansiedad.

Éstas pueden ser técnicas sugestivas y de hipnosis, que capacitan a la persona enferma para el control del dolor y un manejo eficaz ante los síntomas de ansiedad.

Además, las técnicas cognitivas, permiten a la persona descubrir y reestructurar sus creencias irracionales acerca de la enfermedad y el dolor; Aprendiendo una interpretación subjetiva del dolor, más saludable y llevadera.

Mediante técnicas emocionales, pueden aprender a sentirse bien consigo mismo, consiguiendo un equilibrio emocional óptimo, que potencie un adecuado autoconcepto y autoestima, para que la persona retome las riendas de su vida, sin que la enfermedad lo haga por ella.

Si recibes ayuda Psicológica, aprenderás a controlar el dolor y los estados de ansiedad que puedas sentir con motivo de la enfermedad.
La Terapia Psicológica te ayudará a tomar las riendas de tu vida, sintiéndote dueño de tus emociones y de tu cuerpo, sin sentimiento de víctima, sino con la actitud de superación, aprendizaje y crecimiento mediante la enfermedad.
Aprenderás a cuidarte, sin esperar que otros lo hagan por ti.
Acabarás modificando actitudes erróneas y negativas, que te mantenían en un callejón sin salida, donde el dolor aumentaba cada vez más.
Es importante aprender a comunicar y expresar las propias necesidades, opiniones y sentimientos, de ésta forma, te sentirás mejor contigo mismo/a y con los demás.
La Terapia Psicológica te ayudará a vivir con la enfermedad, aprendiendo de ella, y mejorando con ella tus actitudes y formas de ver la vida, para sentir bienestar y felicidad, dándole importancia a otras circunstancias de la vida, sin centrarte exclusivamente en la enfermedad.